El pescador y su alma

según el cuento de Oscar Wilde

Para amarla por entero, corta de sí su alma, y el alma aprende del mundo sin corazón.

Un joven pescador saca en su red a una sirenita y la ama. Para bajar con ella tiene que despedir a su alma, y el alma se va al mundo sin corazón, con el rostro de él. Cada elección es entre la que ama y el que fue.